La madre del año

octubre 27, 2010

Por Jairo Marques en http://assimcomovoce.folha.blog.uol.com.br/

Cuando la gente conoce de cerquita el trío Flávia Cintra, Mateus y Mariana, en el momento, siente que allí reside una fuerza diferente de todo lo que ya se sintió. La sintonía entre esta madre y sus hijos es de escalofriarse, de quedarse de boca abierta, es de creer, de una vez por todas, que la naturaleza humana es mucho más sabia de lo que nuestra cuadrada inteligencia permite evaluar.

Flávita ya tiene su sonrizota cautivante desparramada por todo el pais, pero, para quien eventualmente no sepa, ella es la “cuadri” que manifiesta con su historia un grito alegre de que, “siiiii, nosotros tenemos vida plena, siiiii, nosotros podemos generar vidas plenas”.

Sus gemeleos, gestados en un vientre usuario de silla de ruedas, cautivan a la gente con un cariño, con una ternura que sólo madres verdaderamente entregadas a la misión de “crear” consiguen despertar. Todo esto, y un montón más de poesía, de encanto, de ‘guti guti’, de pañalitos, chupetes y llamados de “mamáááá” son registrados en un diario que soy cautivo lector y admirador incondicional: el “Memorias de una Madre Usuaria de silla de ruedas”.

Ya los vi innúmeras veces, pero me emociono mucho, mucho realmente, cada vez que los veo en la falda de esta, mi amiga querida. Y qué felicidad la mia cuando Mateus me da un besito o cuando Mariana da una risita entre la timidez y la suspicacia.

En este mundo paralelo en que viven las personas con discapacidad, para mi, no existe la menor duda: Flávia Cintra es la madre del año. Fue por medio de la inspiración en la historia de ella, si, de la deeeella, que Brasil entero pasó a mirar a los ‘matrixianos’ con más atención, con más dignidad, con más verdad. El dramaturgo Manoel Carlos, en “Vivir la Vida” creó el personaje Luciana soñando mismo con la realidad de Flavita, que no tiene aquella vida de princesa, lejos de eso, pero distribuye nobleza con su voz, con su postura delante de la vida, con sus actitudes, con sus dos lindos frutos.

Para mí, es un honor poder brindar junto a mis lectores, en el Día de las Madres, con esta mujer que juega más allá de las evaluaciones rápidas, las miradas de caridad tosca, los pensamientos de imposibilidad tacaños. Un brindis a todas las madres con las palabras que arrancan emoción, felicidad y voluntad de vivir más, mucho más, por Flávia Cintra.

* – * – *

Jairo,

Hasta hace poco tiempo atrás, yo no imaginaba que vos me leías y me puse orgullosa sólo de saber que vos conocías mi blog. Soy tu fan, leo siempre todo aquí y sólo te admiro cada vez más. En esta semana de las madres, vos te superaste en cada post. Me emocioné, me reí, sentí rabia, angustia, afinidad, cariño y mariposas en la panza.

Soy tu fan, hago parte de tu Matrix, pero hay una única cosa que yo tengo y vos no tenés. Yo soy mujer. Es maravilloso ser mujer porque, con todo mi respeto y reconocimiento a los padres, sólo las mujeres pueden ser madres. Y ser madre es la mejor cosa del mundo!

El día más feliz de mi vida fue el del nacimento de Mateus y de Mariana. Quedé embarazada sin planificar, después de los 30, cuadriplégica y de gemelos. Mi embarazo “de alto riesgo” fue un período saludable, tranquilo, emocionante e inolvidable. Yo amaba mi barriga cada vez más redonda y las sensaciones de tener mis bebés creciendo,  moviéndose, preparándose para venir al mundo.

Primero vino Mateus, a las 7hs 30min. Lloró fuerte, alto, sin perder el aliento. La Dra. Miriam me dejó tocarlo por un minuto, antes de entregarlo al pediatra. En aquel momento, nos miramos a los ojos y el mundo paró. Tengo ese instante congelado en mi recuerdo. Fue la emoción más fuerte que ya sentí en mi vida. Yo no sabía que era capaz de amar tanto. Pero, ¿y Mariana? Estaba en camino…

Mariana nació a las 7hs 34min. Muuucho tiempo después de Mateus. Esos cuatro minutos fueron la espera más larga que ya experimenté hasta hoy. Yo no sabía si mi llanto era de felicidad por saber que Mateus estaba bien o si era de miedo de que algo  no salga bien con Mariana.

La Dra. Miriam narraba todo. Decía “estoy tocando el bumbum de ella…”, “ella está viniendo…”, “falta poco…”, “bienvenida, Mariana!”. Pero, ella no lloró. Debe haber demorado unos cinco segundos para llorar. Y este fue el momento de miedo más fuerte que ya sentí. Estos segundos duraron una eternidad, pero ella finalmente comezó a llorar. Llorar no, ¡ella comenzó a gritar! Nació con pulmones envidiables – y es así hasta hoy. Pero, el pediatra la llevó rápido y yo no pude verla en aquel momento. Quedé afligida, angustiada, ¡yo quería a mi hija! ¿Qué fue de mi hija? ¡Traigan a mi hija!

Antes que la Dra. Miriam terminara de cerrar los puntos de mi cesarea, el pediatra vino con mis dos pequeñitos: “Felicidades, mamá. Ellos están perfectos. ¡Están tan bien que van para el cuarto con vos!”

Había una expectativa de que precisen ir para la Neo por haber sido prematuros. Las palabras del médico me dieron el cielo. Yo transbordaba amor y felicidad. Y este amor no para de aumentar. Pasé 33 semanas preparándome para dar a luz. El día 02/07/2007 fueron ellos que me dieron la luz. Yo (re)nací. Nunca más seré la misma: yo soy madre. No hay nada que me enorgullezca más que ser la madre de Mateus y de Mariana.

Me preparé de todas las formas posibles para garantizar a mis bebés el cuidado, la logística y la estrutura necesaria, sabiendo que yo precisaría de ayuda para suplir las limitaciones de movimientos que mi discapacidad me impone. Pero, desde temprano, siempre supe que ser madre no se resume en el desempeño de tareas físicas. Lo importante era que yo garantisase que todo funcionara como yo creía que debía funcionar. Entonces, en cuanto yo amamentaba un bebé la niñera cambiaba al otro.

Yo no conseguía bañarlos sola, pero acompañaba cada movimiento, cuidaba de la temperatura del agua, de las ropitas, de los horarios, de los juegos, de los estímulos, de las consultas médicas, del menú, etc. Ellos fueron creciendo y ganando independencia de movimientos. En la medida en que iban ganando esta independencia, iba aumentando mi autonomía en el cuidado de ellos.

Ahora ellos están con casi tres años y tenemos una vida movilizada, ruidosa, llena de juegos, alegrías, sorpresas, emociones y soluciones. Mi silla de ruedas hace parte del escenario, pero el protagonismo está en nuestra relación.

Ellos ya saben que la mamá usa silla de ruedas y comienzan a comprender las implicancias de eso. El otro día vinieron a contarme que en el parque donde siempre van no hay rampa para llegar a la calecita. Yo ni estava con ellos en aquel momento, ellos percibieron eso solitos y quedaron indignados.

Como integrante de tu Matrix, Jairo, hace tiempo comparto la misión de “dominar el mundo”. Pero, ahora esta meta asumió proporciones mucho mayores, pues estoy hablando del mundo en el que mis hijos viven y van a continuar viviendo cuando yo no esté más aquí. Yo quiero un mundo más feliz. Porque mis hijos no serán felizes si el vecino no lo es. No tendrán seguridad, si el compañerito no tiene. No tendrán oportunidad de aprender con los diferentes descubrimientos de los amiguitos de la escuela, si esta no fuera inclusiva y abierta para todos.

Nosotros tenemos prisa. Es muy bueno ver tantas realizaciones, transformaciones, conquistas… pero, todavía falta mucho. Todas las noches, nosotros tres rezamos juntos:

“Angelito de la guarda,

Mi buen amiguito,

Llevame siempre

Por el buen camino.”

…y ahora continúo con vos, Jairo:

Que el camino sea bueno y justo, pero también colectivo. Que no nos falte inspiración, creatividad y energía para avanzar un poco más cada día. Que podamos “dominar el mundo” con gentileza, respeto y amor. Amén.

Besos, con cariño y admiración

Flávia

* Imágenes del archivo personal de Flávia Cintra

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Tenis de mesa… en tiempos de mundial

octubre 25, 2010

En Korea se disputa el mundial de tenis de mesa adaptado, contamos con representantes argentinos allá… desde acá nuestras entergías positivas!


Madres “carritoleras”

octubre 21, 2010

Por Jairo Marques en http://assimcomovoce.folha.blog.uol.com.br/

Gente, es increible, pero desembarcaron allá en el aeropuerto de Congonhas que es mi caja de e-mails (lleno de llegadas y partidas 😀 ) mensajes que yo leía y pensaba “no credo”… voy a conseguir hacer un “Mes de las Madres” con tantas historias sensacionales.

Hoy ya estoy más habituado, pero al comienzo quedaba de boca abierta al saber que tantas madres ‘garreaban’ simpatía con un blog de un viejo loco que habla raro y maneja una combi. 😮 Y una de las razones clásicas de conseguir hechar el ojo a las madres aquí en este diario es que, parte muy importante de ellas ya empujó a sus hijos para el “dominio del mundo” y otras tantas siguen empujando para que ellos lo encuentren.

Y hay también aquellas que comiezan a entender que para la seguridad y confort de sus retoños que, cuando los niñitos están todos a bordo de carritos para ir de allá para acá – ‘ingual que nos’ este pueblo usuario de sillas de ruedas depende de sus carritoles 😦 -,es preciso que mucho del espacio donde vivimos se torne… accesible!

El post de hoy, entonces, queda a cargo de una lectora que vino para “Así como Vos” pateando la puerta (uuuia ). Super participante, actuante y ya debidamente equipada con una catapulta para ir al frente de batalla de esta lucha por un mundo más juntos para todos.

Diviértanse, y muuuucho, muuucho realmente, con el brillante texto de Karen Ferreira, una madre “carritolera” conduciendo su pequeña María por las calles y veredas nuestras, pociadas, de todos los días…

* – * – *

Como decía Raul, “es que si ahora para ser exitoso, para vender disco de protesta, todo el mundo tiene que reclamar”,  aquí estoy!

Soy usuaria de carrito de bebé, como el título sugiere, una carritolera en estas veredas, calles y todo el resto inaccesible del mundo de afuera, ufa! :$

Y allá voy yo con María en su carrito, lindas y cantantes, afuera por la senda. El ‘vehículo’ de ella, pobrecito, un tanto estropiadito, pero todavía rodando, cuando, de repente, al atravesar una calle, la rueda del carrito cae en un pozo sin vergüenza que nadie daría nada por él, sin embargo del tamaño suficiente para pararnos a ‘nostodo’.

Entonces, hago un esfuerzo enorme para sacar el carrito del lugar, empujo para el frente, para atrás, para los lados, para encima y nada. Tiro para acá y para allá y… naaaadaaaaaaa!!! “Infierno de pozo!”

En cuanto eso, una mini platea se va formando. Unos miran y fruncen la frente, otros demuestran hacer hinchada por mi y por María, otros sólo curiosos, pero nadie me ayuda. Ya los autos que paran (menos mal que pararon y no nos atropellaron ), estos con sus choferes enfurecidos, se muestran de más de impacientes. Algunos ya bocinaban, y uno de ellos comenzó, entonces, a gritarme…

Chofer (dentro de su auto)

“Mierda, sacá esa bosta de ahí, querida, ¿no ves la fila de autos parados?”  (Detalle, la bosta, a la cual él se refería, era el carrito de bebé con mi hija de apenas un añito adentro.)

Karen

“Hijo mío, ¿vos no ves que yo no estoy consiguiendo mover el carrito, pues hay un infierno de pozo en esta maldita calle? ¿O vos pensás que yo toy parando aquí  en protesta contra los ‘maleducados’ de la ciudad? ¿Y por qué nadie me ayuda, eh?”

Chofer

“Ni para empujar carrito de bebé la mujer sirve realmente…”

Bueno, no podía quedar en aquella discusión con un ser de esos en el medio de la calle. No quería continuar exponiendo a mi hija, más de lo que ya estaba expuesta. Comencé a cantar y a jugar con ella para no pasar más ansiedad, ya tragándome el llanto, pues soy lloroooooooona, y en esos momentos me fragilizo, qué le voy a hacer… Mujeres.

Entonces, una bendita doña que pasaba me ayudó y remolcamos a María y su carrito del “pozo del demoño” para la vereda, ¡apretadita! Seguí mi camino, entré en el negocio de ropitas de bebé no accesible, después fuimos a comer en un restaurante no accesible, encontramos otros pozos, otras veredas irregulares y volvimos todavía cantantes para nuestro hogar.

Al otro día pensé dos veces para salir de casa con María y su carrito, desáááááááááááááánimo!

Pero, “perá ahí”, lo que ellos quieren es que quedemos en casa, parados, conmigo no. “Yo voy a poner mi pié en la senda y voy a entrar también en este juego y vamos a ver ahora, quien es que me va a aguantar”. Y que sigamos rodando, (rodando no, Ródando, todo parafraseando a Raulzito!).

* Imágenes del archivo personal de Karen Ferreira


Cómo ayudar a personas con discapacidad visual

octubre 18, 2010

Video realizado por el Centro de Rehabilitación N°2014″Luis Braille”, de la ciudad de Rosario, para difundir el uso del bastón de las personas con discapacidad visual.

15 de Octubre – día del bastón blanco


FELIZ DÍA MAMÁS

octubre 16, 2010

Sin palabras…


Chicos cantores

octubre 16, 2010

Hoy, aunque con características bien distintas, dos videos para disfrutar. Son un poco largos, pero es indispensable verlos hasta el final.


15 de octubre – día del bastón blanco

octubre 15, 2010

El Bastón blanco es un invento creado por el político e inventor argentino José Mario Fallótico.

Cuentan los historiadores que el mediodía del 22 de junio de 1931, Fallótico vio a una persona, a la cual entendió que se trataba de un ciego, que se encontraba esperando para cruzar en la esquina de la calle Medrano y Lezica de la Ciudad de Buenos Aires. Fallótico ayudó al discapacitado, pero quedó obsesionado con una pregunta: ¿Cómo hacer para distinguir a un ciego y poder ayudarlo?
La idea siguió a este santafesino, que por aquel entonces vivía en el barrio de Flores en la Ciudad de Buenos Aires, hasta que dio con la solución que consultó en la Biblioteca Argentina para Ciegos: un bastón blanco serviría para distinguirlo.

José Fallótico nunca patentó su invento, fueron los estadounidenses quienes se adueñaron de la novedad, cuando George Benham, presidente del Club de Leones de Illinois, propuso para uso de los discapacitados visuales un bastón blanco con extremo inferior rojo, a fin de que se les otorgue prioridad de paso.
La propuesta fue aceptada y en poco tiempo el uso de dicho elemento se hizo universal. Curiosamente los estadounidenses celebran el “Día Internacional del Bastón Blanco”, pero desconociendo quién es el inventor.


http://es.wikipedia.org/wiki/Bast%C3%B3n_blanco