Vivo mi vida

marzo 31, 2011

por Jairo Marques en http://assimcomovoce.folha.blog.uol.com.br

Es algo más allá de mí. Tengo una fuerza interna de vivir que, literalmente, me empuja con mucha energía para el frente. No importa si el terreno es accidentado, si mis interlocutores me observan resabiados, si ahí adelante hay un obstáculo con cara de intransitable.

Escucho, permanentemente, una voz dentro de mi que me dice para “ir más allá”, que acepte día a día el desafío de vivir con un poco más de dificultad que los otros mortales, pero con posibilidad de alegría exactamente igual a cualquiera.

Cuando resuelvo mirar para atrás, me asusto, admito. Ya sentí, en esta intensa trayectoria de vivir, dolores íntimos inolvidables, pequeñas desesperanzas, grandes angustias, inmensos desafíos de romper ataduras, porque para los “diferentes”, pequeños placeres exigen muchos esfuerzos.

Vivo mi vida cada vez que percibo que, sin caminar, di un paso al frente. Vivo mi vida cada vez que muestro a los incrédulos que yo puedo, sí, tener victorias, tener conquistas, tener méritos… y con mi dedicación, no con mi pasaporte con visa eterna de discapacidad.

Si soy ejemplo para alguien, quedo envanecido. Pero lo que quiero, es sí ser un tipo que vive la vida. Que se emociona en llegar hasta el fin de la carrera, que se equivoca un montón en el intento desesperado de siempre mostrar que “puede todo”, que intenta regimentar, sin pudores, aliados para… dominar el mundo para que TODOS, vivan sus vidas!

 


21 de Marzo – Día Mundial del Síndrome de Down

marzo 21, 2011

Sólo se puede amar a quien se conoce y sólo se conoce a quien se respeta como ser único y diferente de la creación.

El Síndrome de Down es una alteración genética que se produce en el momento mismo de la concepción, al unirse el óvulo y el espermatozoide. La causa que la provoca es, hasta el momento, desconocida. Cualquier persona puede tener un niño con síndrome de Down, no importa su raza, credo o condición social.

Fuente:

ASDRA – Asociación de Síndrome de Down de la República Argentina

http://www.asdra.org.ar/


Soná con Londres 2012 II

marzo 19, 2011

Por Pilar Nieva

Si, soy metida! Otra vez usurpando el lugar de Nacho… es que tengo otro amigo para presentarles (las mujeres lectoras del blog no se pueden quejar eh!).

Y a lo mejor con Gabriel y Ariel damos comienzo a una saga de publicaciones sobre soñadores… Ojalá podamos encontrarlos a todos… a aquellos que sueñan con ir a Londres en el 2012 y trabajan duro para lograrlo.

Hoy les presento a Ariel, quien se toma muy en serio el deporte, con exigencias fuertes hacia él y hacia sus compañeros de selección, un tipo que es capaz de dar hasta más de lo que tiene para dar con tal de conseguir sus objetivos, un tipo que quiere hacer que la natación sea su pasado, su presente y su futuro…

Un poco de él…

Mi  nombre es Ariel Quassi, tengo 28 años, soy de Avellaneda, Buenos Aires, tengo de nacimiento una atrofia medular que hace que tenga q desplazarme con bastones canadienses, me dedico al deporte, más específicamente a la natación, con la cual estoy en contacto desde muy chico (2 años aproximadamente). A la par de mi carrera deportiva soy Licenciado en Publicidad y actualmente me desempeño como Jefe de Trabajos Prácticos de la Licenciatura en Publicidad en la UADE (Universidad Argentina de la Empresa).

Un poco del inicio…

Mi primer contacto con la natación se dio por una recomendación médica por mi patología, pero rápidamente pasé a escuela de natación donde desde un primer momento me integré a las actividades de chicos sin discapacidad. A los 7 años tuve la primer experiencia en competencias con chicos sin discapacidad hasta los 13, cuando me invitaron a participar en un Torneo Nacional Paraolímpico, en ese torneo obtuve 5 medallas y ahí comenzó mi carrera como nadador.

Un poco de lo que hace…

Un día en mi vida… me levanto a las 7.30, desayuno en casa, me voy a entrenar al club Independiente, más o menos entre 2 horas a 2 horas y media, vuelvo a casa para almorzar, generalmente duermo una siesta, meriendo y vuelvo a entrenar nuevamente por la tarde/noche. Vuelvo a casa ya para cenar y a descansar para arrancar al otro día. A esto le sumo las horas de mi trabajo en la facultad, que suelen no ser más de 2 días a la semana y que suelo hacerlo en el medio de los entrenamientos. Sólo los domingos son mis días de descanso absoluto…

Un poco de sus desafíos…

Hasta el momento conseguí ser campeón argentino desde 1997 al 2011, Sub-campeón Panamericano (10 medallas en 3 Panamericanos), Finalista Mundial en 3 Mundiales, Finalista en 3 Juegos Paraolímpicos (Sydney 2000, Athenas 2004 y Beijing 2008).
Mi principal desafío, creo q a nivel deportivo, es poder estabilizar un nivel tan parejo desde un país que no siempre brinda los mejores recursos para lograrlo, en un deporte que por ser amateur no tiene la trascendencia que debería y por el cual no somos reconocidos. Por estos motivos hemos tenido que pasar por muchas injusticias como no saber hasta último momento si podemos viajar o no, habiéndonos entrenado muchísimo y a conciencia, pero con los años la experiencia hace que estas cosas terminen fortaleciéndote.

Un poco de los próximos pasos…

Actualmente estoy entrenando con vistas a los Juegos Para-Panamericanos Guadalajara 2011, México. Este torneo continental es el paso previo para clasificar a los Juegos Paraolímpicos Londres 2012. De todas formas antes tenemos varios compromisos como un posible Open en EEUU en abril, para el cual en los próximos días defino mi participación, como también algunos torneos en el país y en Brasil.

Un poco de los sueños…

Mi mayor sueño… es una pregunta complicada… pero seguro es volver a repetir una final paraolímpica en Londres y una vez en ella… tener mi mejor performance ya que es muy posible que sea la última. Y más adelante quisiera poder desempeñarme como entrenador, función para la que de a poco me estoy preparando.

Un poco sobre la natación adaptada…

La natación adapta básicamente es natación para personas con algún tipo de discapacidad, las reglas no varían con respecto a la natación convencional, ni los estilos. En la natación adaptada participan discapacidades motrices, parálisis cerebrales y malformaciones por un lado, ciegos por otro y discapacidad mental por otro. En www.ipcswimming.org se puede encontrar info relacionado a la natación adaptada.

 

Este es Ariel, un deportista que sabe de soñadas victorias y merecidos triunfos, porque ha llevado el esfuerzo que pone en el agua a todos los ámbitos de su vida y que con confianza en si mismo y dedicación, y que seguro llegará a Londres…

Vamos que vamos!!! Que todos soñamos con Londres con vos!!!


¡Sepa dónde está pisando!

marzo 17, 2011

Por Jairo Marques en http://assimcomovoce.folha.blog.uol.com.br/

Gente, creen que ya estuve cerca de “xorar” en la calle, juro, de salir agua del “óio” de este chico lindo que yo soy 😛 porque la silla de ruedas se atascó en un bache de la vereda? Es en serio, “zente”, para los matrixianos que usan caballos, enfrentar estos paseos orilla el desafío de abrir veinte latas de aceitunas por día. 😎

Es desnivel de un lado, es falta de padrón de todos lados, es pozo, es obra (obra de perro, “incrusíble” 😦 ), es arreglo hecho, es auto ocupando el espacio, es falta de espacio.

Para que podamos salir de casa, “zichiquillos”, tenemos hasta que pedir a los poderes de ‘Greiscon’ y volvernos He-Man, volvernos She-Ra (es más mi caso, no?) porque la vereda de la mayoría absoluta de las ciudades es un desafío a nuestra dignidad.

Ahhhh, si, los ciegos también tan sonados en esta. Caen en varias trampitas en los paseos. Sin decir que ellos precisan de un coso llamado piso táctil, que les da orientación para que ellos caminen con seguridad. Ya lo viste ahí cerca de tu suela? No? Son pocos los lugares que lo tienen realmente.

Bien, para hablar un poco sobre la “vereda de los sueños”, para explicar para todo el mundo lo que son las demarcaciones en el piso para orientar al pueblo que no ve… tchanammmm… pedí ayuda! Aeeee 😀

Bianca, mi querida arquitecta Bibi, que es pala, ladrillo y cemento para toda obra, hace un texto explicativo que es impecable. Si un día yo consiguiera comprar unas telas para armar una carpa, el projecto será Bibi quien lo haga, “de seguro”!

Hay muchas cosas curiosas que ella explica. Está maravilloso. Entonces, quédense con la clase de veredas y de pisos táctiles dada por Bibi! Ah, si, para variar, están mis chistecitos en cursiva a lo largo del texto. Ui!

* – * – *

Seguramente, la vereda de los “sueños” sería bien diferente de las que vemos por nuestras ciudades, principalmente las más antiguas, que son muy estrechas. Por la legislación (en Brasil), las veredas ideales serían bien mayores, y, obligatoriamente, deberían tener una franja de servicios – donde estarían los postes, carteles, basureros, teléfonos públicos y también los árboles y vegetación.

Una franja libre, para el tránsito de los peatones, y una franja de acceso a los inmuebles, así, las personas podrían parar en la vidriera sin molestar el paso de nadie, así como, aquel barcito, puede colocar sus mesitas del lado de afuera (ay, si fuera todo así… yo ni querría morir, vio?😀 )

Como arquitecta, siempre observé el diseño de las ciudades y de las construcciones con otros ojos, pero seguramente, después de la elección del tema para mi especialización – accesibilidad y diseño universal – la accesibilidad (sea ella externa o interna) pasó a ser como un filtro de mi visión:

Es la primera cosa que observo en las edificaciones y en las calles, tanto para los buenos cuanto para – lo más usual – los pésimos ejemplos. Y la accesibilidad no está solamente ligada a las rampas y nivelamientos del piso, sino también, en la implantación de los pisos táctiles o podotáctiles.

La utilización de los pisos táctiles busca atender no solamente la orientación espacial de las personas con algún tipo de discapacidad visual, sino a todos los individuos que circulan por los espacios, creando recorridos seguros que indiquen las direcciones a seguir y alerten sobre barreras o peligros potenciales existentes a lo largo de este recorrido. (Uuuuuia!)

En el caso de las personas con restricción visual total, la obtención de estas informaciones se dará por medio de los contrastes de sonoridad, textura y resistencia en los pisos especiales en relación a los pisos adyacentes. Para las personas con baja visión, además de estas características, se deben considerar los tipos de contraste de color perceptibles y la eliminación de reflejos.

Los pisos táctiles son clasificados en dos tipos: los de alerta y los direccionales.

La señalización de alerta debe ser utilizada cuando haya riesgo de seguridad, como en la identificación de obstáculos suspendidos, rampas, escaleras, escalones solitarios, frente a ascensores y en desniveles. (Ay, ‘zente’, el ciego percibe que, al frente, tendrá uma cosa que él va a precisar tener cuidado para no chocar el marote, no caer, no resbalar, entedí? :S ). El piso táctil de alerta debe ser cromo-diferenciado (de otro color) o debe estar asociado a la franja de color contrastante con el piso adyacente.

La señalización táctil direccional debe ser utilizada ante la ausencia o discontinuidad de línea-guía/guía de marcación identificable, como guía de camino en ambientes internos o externos, o cuando haya caminos preferenciales de circulación.

Actualmente, existen propuestas para la creación de un tercer piso táctil, todavía sin ninguna normativa aplicada (solamente basada en la norma y en los pisos existentes), como un nuevo signo, auxiliando en tomas de decisión, que sería el piso táctil de decisión.

El piso táctil de decisión deberá ser instalado siempre asociado al recorrido del piso guía o táctil direccional, teniendo la función de informar al usuario sobre la presencia de puntos de toma de decisión relativa a cambios de dirección, de elección de nuevas rutas. (Tipo así, a partir de este punto el tipo puede ir para el bar, a la derecha, puede cruzar la calle o puede ir para la casa de la luz roja, a la izquierda 😦 ). Así con la creación de la nueva tipología propuesta, la aplicación sería de la siguiente forma:

En Brasil, con la exigencia de la aplicación de la legislación en la ejecución o adecuación, lo que vemos, en vez de proyectos, son “barbaridades” en el intento de “burlar” la ley.

Esta es la vereda existente en la calle Pedro de Toledo, en frente a un Hospital, en São Paulo.

La senda táctil no cubre la vereda entera y en los tramos en que existen, además del empleo equivocado de las piezas (fue utilizado solamente el piso de alerta), falta de mantenimiento, la senda lleva de la nada a ningún lugar, o mejor, lleva a los postes, árboles… un absurdo…

* Imágenws de Google Imagens y www.anpedesign.org.br


UNA CIUDAD MÁS ACCESIBLE

marzo 15, 2011

1994 – 15 de marzo – 2011

A 17 años de la sanción de la Ley Nacional de Accesibilidad

Las personas presentan diferencias de talla, de capacidades motrices y de facultades auditivas o visuales. Una persona puede diferir de otra en la fuerza de los brazos, el vigor físico o en sus facultades mentales. Además, hay personas cuya movilidad está limitada debido a la edad avanzada, a una enfermedad, a alergias o a una lesión temporal. Algunas no pueden caminar y dependen de una silla de ruedas. Otros se ven limitados en el uso de sus brazos.

Hay personas con problemas de visión o ciegas, con problemas de audición o sordas, y otras que tienen dificultades para aprender u orientarse. Asimismo, existen personas con deficiencias en la función cardíaca o pulmonar, o problemas en el sistema respiratorio, por lo que adolecen también de un menor vigor físico. Hay personas que presentan una combinación de las limitaciones mencionadas.

Finalmente, están aquellos que tienen que enfrentar restricciones temporales y se ven obligados a trasladar maletas pesadas, a transportar un cochecito de bebé, una silla de ruedas o un carrito de compras.

Para todos, la ciudad presenta limitaciones de accesibilidad, por lo que cualquier persona puede quedar excluida de participar de los mecanismos sociales existentes.

Datos estadísticos:

Según la  Encuesta Nacional de Personas con Discapacidad, difundida en marzo de 2005 la población de personas con discapacidad representa el 7,1% de la población total: 2.176.123 personas. En 1 de cada 5 hogares argentinos vive una persona con discapacidad, siendo las discapacidades más frecuentes: motoras 39,5%; visuales 22,0%; auditivas 18,0%; mentales 15,1%.[1]

Sin embargo, cuando hablamos de impedimentos para la libre movilidad y comunicación de las personas –o falta de accesibilidad–, a este porcentaje hay que sumarle el de las personas que por una u otra causa ven limitadas sus posibilidades de desplazamiento, orientación y/o uso de instalaciones de manera temporal (embarazadas, familias con niños, personas obesas, personas que cargan bultos, accidentados con discapacidad en rehabilitación sin secuela posterior, etc.); la franja de la 3º y 4º edad, y los núcleos familiares de las personas con discapacidad permanente o temporal. Y así llegamos a una cifra que sorprende: casi un 40% de la población padece alguna limitación de uso del medio físico y comunicacional en las actividades de su vida diaria.

El acceso a cualquier edificio, por ejemplo, es más fácil para todos –sean bajos, altos, obesos, delgados, fuertes o débiles– si las puertas se abren con suavidad y la distancia útil de paso es alta, ancha y no tiene escalones. No hay duda de que un interruptor de luz a un metro del nivel del piso puede ser utilizado tanto por un adulto alto como por una persona baja, o de que la instalación de un ascensor nos beneficia a todos, más aún si éste es lo suficientemente grande como para transportar un usuario de silla de ruedas o servir de ayuda en una mudanza.

ELIMINANDO BARRERAS

El habitar y transitar en libertad e igualdad participativa desde temprana edad, sensibiliza, alerta y enseña conductas amplias a relacionarnos con tolerancia y naturalidad, sin segregaciones que trasuntan muchas veces prejuicios errados tanto en personas autovalentes como en personas de movilidad reducida.

La cultura y el esparcimiento se refieren a un área específica de la experiencia humana con sus propios beneficios, incluyendo libertad de elección, creatividad, satisfacción, diversión, aumento de placer y felicidad. Comprende formas amplias de expresión y de actividades cuyos elementos son  tanto de naturaleza física como intelectual, artística o espiritual, es un medio privilegiado para el desarrollo personal, social y económico, aspectos importantes para mejorar la calidad de vida.

Lamentablemente la mayoría de los establecimientos destinados a ofrecer servicios de esparcimiento, recreación y cultura no permiten el acceso adecuado a las personas con discapacidad. Los bancos, comercios, bares y plazas también excluyen a dicha población de poder hacer uso de sus servicios. Dicha exclusión se da por diversos motivos: desconocimiento de los conceptos de accesibilidad arquitectónica y de cómo atender ese público diferenciado que representa el 7,1% de la población argentina.

Al convertirse estos espacios en lugares accesibles; los bares, restaurantes, comercios, hoteles, teatros, museos, bancos, iglesias, parques, plazas, entre otros,  los ciudadanos tomarían una postura de respeto y preocupación hacia el individuo, adoptando una actitud que hace la diferencia en una sociedad tan egoísta como la que vivimos hoy en día.

Eliminando barreras sociales

Existe un punto de partida: “abandonar la concepción de las personas con discapacidad como sujetos de caridad […] y tomar conciencia de las personas con discapacidad como sujetos titulares de derechos”.[2]

En consecuencia, la concientización, la difusión y el asesoramiento son acciones básicas, de manera de lograr una comprensión acabada y objetiva de la especificidad en todas las áreas sociales, tendiendo a eliminar la segregación, la compasión y el asistencialismo.

El propósito de lograr la accesibilidad en una ciudad podría lograrse integrando las distintas necesidades de las personas en una solución útil para todos. Aunque no se puede diseñar todo para todas las personas, sí es alcanzable que todo sea lo más flexible e integrador posible, con un diseño de calidad, sostenible y universal en el que todos aportemos y avancemos hacia una sociedad decente, respetuosa con las personas y con el medio y mejor preparada para las futuras generaciones.

El Banco Mundial definió, en diciembre de 2004: “La discapacidad es el resultado de la interacción entre personas con diferentes niveles de funcionamiento y un entorno que no considera estas diferencias. En otras palabras, personas con limitaciones físicas, sensoriales o mentales son a menudo discapacitadas no por una condición de diagnóstico sino porque se les restringe el acceso a la educación, los mercados laborales y los servicios públicos. Esta exclusión conduce a la pobreza y, como en un círculo vicioso, la pobreza conduce a más discapacidad, porque aumenta la vulnerabilidad de las personas a la desnutrición, la vivienda indigna y las condiciones de trabajo”.[3]

Generalmente las personas afectadas por traumatismos, abandonan sus tareas diarias y pasan a vivir otra realidad. La mayoría de las veces el tiempo entre la rehabilitación física y una oportunidad de retorno a lo cotidiano social es tan grande que el individuo pasa a aceptar el asistencialismo como una nueva forma de supervivencia.

Así mismo, las personas que padecen algún tipo de discapacidad desde su nacimiento, también experimentan dificultades para realizar sus tareas diarias y buscan  tener una mayor independencia para poder insertarse en la sociedad.

Aunque existan lugares que suministran rehabilitación física de calidad todavía faltan oportunidades para la rehabilitación social.

Eliminando las barreras físicas

Una de las maneras de realizar la rehabilitación social de una persona con discapacidad es proporcionando oportunidades de acceso físico.

Comenzamos con algunas conceptualizaciones pertinentes:

Accesibilidad al medio físico: es aquella que posibilita a las personas con discapacidad permanente –o con circunstancias discapacitantes- desarrollar actividades en edificios y en ámbitos urbanos y utilizar los medios de transporte y sistemas de comunicación.

Adaptabilidad: es la posibilidad de modificar una estructura o entorno físico para hacerlo accesible a las personas con discapacidad o con circunstancias discapacitantes.

Barreras arquitectónicas: son los impedimentos físicos que presenta el entorno construido a las personas con discapacidad o con circunstancias discapacitantes.

Barreras en la comunicación: son los impedimentos que presentan las formas de emisión, transmisión y recepción de mensajes (visuales, orales, auditivos, táctiles o gestuales) a las personas con discapacidad o con circunstancias discapacitantes.

Barreras físicas: expresión que involucra a las “barreras arquitectónicas”, las “barreras urbanísticas”, “las barreras en el transporte” y “las barreras en la comunicación”.[4]

La accesibilidad al medio físico y comunicacional es un derecho a ejercer por todas las personas en igualdad de condiciones y con equiparación de oportunidades. Cuando hablamos de planificar para que una ciudad sea accesible, generalmente nos referimos a diseñar o adecuar un medio cultural no sólo para un segmento particular, sino para que todos tengan acceso a él.

La accesibilidad al medio físico y comunicacional es un tema que atraviesa las actividades cotidianas de todas las personas y, en especial, de las personas con discapacidad. La concepción de accesibilidad contiene una acepción social y otra técnica. Ello pone de relieve la importancia de incluirla en todas las políticas que se diseñen en relación a ella.

Entiéndese por accesibilidad la posibilidad de las personas con movilidad y/o comunicación reducida de gozar de las adecuadas condiciones de seguridad y autonomía como elemento primordial para el desarrollo de las actividades de la vida diaria, sin restricciones derivadas del ámbito físico urbano, arquitectónico, del transporte o las comunicaciones, para su integración y la equiparación de sus oportunidades.[5]

La accesibilidad permite a las personas participar de las actividades sociales y económicas para las que se ha concebido el entorno.

Por ello, cuando se rompe la cadena de accesibilidad (llegar, entrar, usar, comunicarse, salir), por inobservancia o negligencia, se infringe el derecho de las personas.

Podemos entender también por accesibilidad el conjunto de esfuerzos que se realizan en los diferentes ámbitos de la actividad humana para facilitar el acceso a medios y recursos sociales, culturales, laborales, etc., en términos de la mayor igualdad posible para las personas.

La Ley Nacional Nº 24.314 “Accesibilidad de personas con movilidad reducida”, modificación de la ley N° 22.431, establece en su Articulo 20, la prioridad de la suspensión de barreras físicas en los ámbitos urbanos arquitectónicos (…) que se realicen o en los existentes que remodelen o sustituyan en forma total o parcial sus elementos constitutivos con le fin de lograr la accesibilidad para las personas con movilidad reducida teniendo en cuenta la aplicación de las normas contenidas en el capítulo IV de la presente Ley; entre ellas:

a)      Itinerarios peatonales: contemplarán una anchura mínima en todo su recorrido que permita el paso de dos personas, una  de ellas en silla de ruedas Los pisos serán antideslizantes sin resaltos ni aberturas que permitan el tropiezo de personas con bastones o sillas de ruedas.

b)      Los desniveles de todo tipo tendrán un diseño y grado de inclinación que permita la transitabilidad, utilización y seguridad de las personas con movilidad reducida.

c)      Escaleras y rampas: las escaleras deberán ser de escalones cuya dimensión vertical y horizontal facilite su utilización por personas con movilidad reducida y estarán dotadas de pasamanos. Las rampas tendrán las características señaladas para los desniveles en el apartado a)

d)      Parques, jardines plazas y espacios libres: deberán observar en sus itinerarios peatonales las normas establecidas para los mismos en el apartado a).

e)      Señales verticales y elementos urbanos varios: las señales de tráfico, semáforos, postes de iluminación y cualquier otro elemento vertical de señalización o de mobiliario urbano se dispondrán de forma que no constituyan obstáculos para los no videntes y para las personas que se desplacen en silla de ruedas.

f)       Estacionamientos: tendrán zonas reservadas y señalizadas para vehículos que transporten personas con movilidad reducida.

g)     Obras en la vía pública: Estarán señalizadas y protegidas por vallas estables y continuas y luces rojas permanentes, disponiendo los elementos de manera que los no videntes puedan detectar a tiempo la existencia del obstáculo. En las obras que reduzcan la sección transversal de la acera se deberá construir un itinerario peatonal al ternativo con las caracteristicas señaladas en el apartado a)

La norma mencionada pretende, así, alcanzar nuevos niveles de bienestar general, estableciendo disposi­ciones destinadas a facilitar la accesibilidad y la utiliza­ción para todos los ciudadanos, de las nuevas realizaciones a concretarse en los espacios libres de edificación y en los edificios y locales de uso o concurrencia de público, ya sean estos de titularidad o dominio público o privado.

Así mismo, La Ley Provincial de Santa Fe N° 9.325 en su artículo 20 establece que en toda obra pública que se destine a actividades que supongan el acceso de público, deberá preverse accesos, medios de circulación e instalaciones adecuadas para personas discapacitadas que utilicen sillas de ruedas.

Igualmente, cada provincia debe tener su propia ley, basada en la legislación nacional.

CONCLUSIÓN

Lograr la accesibilidad en edificios, calles, servicios de comunicaciones o productos depende de muchos agentes, públicos y privados, y son precisas acciones entre todos ellos para provocar los cambios de fondo que son necesarios para su verdadero éxito.

La mejora en accesos no es un gasto, sino una inversión en capital humano, además de tecnología, infraestructuras, etc.

Por otra parte, los costos de la mejora de accesibilidad se pueden recuperar -en gran medida- por diversas vías, como las siguientes:

En la edificación: menor asistencia a domicilio, menor tiempo de hospitalización, más posibilidades de “envejecimiento en casa”…

En el transporte: mayor eficiencia de los medios de transporte (menor tiempo de parada, menor costo de mantenimiento…), aumento del número de pasajeros en el transporte público…

En el urbanismo: aumento de la sostenibilidad de los centros urbanos, reducción de ocupación del espacio público por vehículos, revitalización del tejido urbano…

Además, siendo Argentina hoy en día, una potencia turística internacional y al haberse presentado la identidad visual de la “Marca Argentina” cuyo objetivo es posicionar al país de manera más competitiva en el mundo, aumentar y diversificar las exportaciones, fomentar el turismo, incrementar la captación de inversiones y difundir más eficientemente la cultura, el deporte y la ciencia, se debe tener también muy presente la importancia de la accesibilidad puesto que:

La población mundial que más viaja, aquella con mayor nivel económico, es la que esta en proceso de envejecimiento y el número de turistas con discapacidades aumenta. [6]

Estamos convencidos que la adaptación de lugares accesibles para todos no sólo hará posible la construcción de una ciudad no menos estética y sí más ética; como así también que se verificará una mejor rentabilidad en los servicios ya que no sólo se ampliará la oferta sino que indefectiblemente también se incrementará la demanda.

Bibliografía consultada:

– FUNDACIÓN PAR. (2006) “La Discapacidad en la Argentina. Un diagnóstico de situación y políticas públicas vigentes a 2005.” Buenos Aires. Disponible en: http://www.fundaciónpar.org.ar

Sitios web consultados:

Encuesta Nacional de personas con discapacidad (ENDI), 2002-2003 (http://www.indec.mecon.gov.ar)

Legislación consultada:

– Ley Nacional Nº 24.314, artículo 20.

– Decreto 914/97

– Ley N. 962 (Código de la Edificación de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires).

[1] Primera Encuesta Nacional de Personas con Discapacidad 2002- 2003 (1ª ENDI 2002) – Complementaria del Censo general de población 2001 Argentina.

[2] Declaración de Madrid. Marzo de 2002.

[3] Fundación Par,“La Discapacidad en la Argentina” (2006)

[4] Ley N. 962 (Código de la Edificación de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires).

[5] Ley Nacional Nº 24.314, artículo 20.


Libertad… Capacidad… Un estilo de vida…

marzo 14, 2011

Por Fernando Fernandes

Mi trayectoria en el Canotaje se inició cuando todavía estaba en el Centro de Rehabilitación Sarah en Brasilia donde utilizábamos el deporte de forma lúdica en el proceso de rehabilitación. Sin embargo cuando me vi sentado en un kayak en el Lago Paranoa con el viento golpeando mi rostro y aquella naturaleza increíble a mi alrededor, aquello me proporcionó una sensación de LIBERTAD tan grande, y más que eso fue sentir nuevamente la sensación de CAPACIDAD.

Cierto día descubrí que habría un maratón de Canotaje en la ciudad y fui inmediatamente a informarme con la organizadora para saber si estaba la posibilidad de que alguien con lesión medular, con parálisis en las piernas tenga condiciones y adaptaciones para remar un kayak. Ella fue muy atenta diciendo que todavía no había trabajado con ninguna persona con discapacidad sin embargo si yo aparecía por allí algunos días antes podríamos hacer algunos entrenamientos y adaptaciones y participar de la prueba. Y fue exactamente lo que hice: aparecí de inmediato y comenzamos a buscar algún kayak que yo pudiese remar con seguridad, llevé algunos almohadones e hicimos un asiento improvisado.

El día 11 de diciembre de 2009 fue cuando realmente inicié mi vida en el Paracanotaje, casi no conseguí dormir pues estaba muy ansioso y no sabía si iba a conseguir completar los 12 kms de la prueba ya que nunca había remado aquella distancia. En el medio de la prueba sentí que mis manos se adormecían, mis hombros quemaban y me dolía todo, pero después de que pasamos por una lesión grave descubrimos el real poder de la mente y exactamente en aquel momento de dolor decidí que aquel deporte sería “Mi Vida”.

A partir de allí comencé a llevar el Canotaje como estilo de vida y salí a buscar competiciones que habría en el próximo año y descubrí que en el mes de agosto de 2010 sería el Campeonato Mundial de Canotaje y coloqué en mi cabeza que estaría allá. Pasé 4 meses más en Brasilia entrenando y aprendiendo las técnicas del Canotaje con Diana Nishimura (Organizadora del Maratón en que había participado) y a fines de marzo volví a mi tierra natal, São Paulo, donde conocí a mi actual entrenador y amigo Paulo Barbosa que desde el inicio creyó en mi “locura”.

De ahí en adelante comenzamos un trabajo de técnicas y aprendizajes todavía con kayaks prestados y en el mes de mayo de 2010 recibí la invitación de una empresa Portuguesa (NELO) para ir hasta Portugal y confeccionar un kayak a medida para que yo pudiese competir, allá hicimos algunos entrenamientos y regresamos a Brasil. Todavía con poca experiencia fui a La Plata a participar del Sudamericano de Canotaje en donde conquisté el Oro y lo más importante, mi lugar para el tan soñado Mundial de Canotaje en Polonia.
El día 25 de agosto me subí al avión en São Paulo en dirección a Europa, ciudad de Pozna-Polonia, llegando allá descubrí una estructura inimaginable, una  tribuna con cerca de 7 mil personas y con los mayores canoistas del mundo. El primer día confieso que me asusté, pues era un día nublado y con mucho viento, sin embargo decidí caer al agua para romper  aquel miedo, remé cerca de 1 hora y en el período de la tarde entrené nuevamente. Y finalmente el día 29 de agosto de 2010 estaba yo en la tan soñada y deseada Final del Campeonato Mundial, entré al agua confiado ya que sabía que aquel desafío era mucho mayor que la búsqueda por el “Oro”; era un desafío personal de saber cuánto era “CAPAZ” todavía y cuándo sonó la bocina yo sólo conseguía ver la línea de llegada y me convertí en el Primer Brasileño Campeón Mundial de la Historia.

Hoy llevo el Canotaje como religión, como estilo de vida y agradezco todos los días a Dios por haber colocado este DEPORTE en mi vida y tengo como misión hacer que este deporte se vuelva grande en mi país.


Nosotros y los niños

marzo 10, 2011

Por Jairo Marques en http://assimcomovoce.folha.blog.uol.com.br/

Los niños siempre son un desafío para nosotros los de la Matrix de quien tiene alguna discapacidad física. Los “chiquitos y chiquitas” son tan directos, lógicos y verdaderos en sus cuestionamientos que desconsertan a cualquiera.

“Eh, tío, vos te ‘quebaste’ la perna? Po qué vos no te levantás de ahí para que yo de una vueltita en tu carrito? Ta dodói?” Las preguntas para los que andan en silla de ruedas son generalmente éstas. Con pequeñas variaciones del tipo: “Vos tas con fiaca y sólo andás en la silla? Po qué vos tenés estas rueditas? Vos tas en castigo?”

Cuando los niños disparan las preguntas, y eso sucede en cualquier lugar, a cualquier hora sea en el supermercado, en la iglesia, en el hospital, en una fiesta, no paran más… nunca más.

Como todo el mundo sabe, los niños son realmente curiosos y cuando ven algo o alguien que esté fuera de la realidad que él conozca, ahí, se jodió. Él va a querer descubrir los detalles de aquel ser que es diferente!

El mayor desafío ni es el niño loquito que insiste que yo salga de la silla para que él juegue a ser Airton Senna. El mayor desafío es hacer que el padre o la madre encare la situación con mayor naturalidad y ayude en este proceso de mostrar que existen personas que no caminan, no hablan, no escuchan.

“Nene, callate la boca! Nene, no estás viendo que el muchacho está enfermo? Mi’ja, volvé acá y pará con eso. Hijito, el muchacho va a enojarse con vos”.

Entiendo que la situación puede ser complicada, realmente. No todas las personas en silla son de onda como el tío 😀 ,no todo ciego quiere que jueguen con su perro guía (eso es bien raro), no toda persona pequeña quiere estar diciendo que ya creció, si, y que no tiene más cinco años.

Sin embargo, creo que, cuando haya apertura del discapacitado, lo mejor es dejar desarrollar una charlita. Una explicación, una interacción entre el caminar y el no caminar, entre lo diferente a los ojos de los niños y la verdad de hecho.

Cuando la reacción es la de evitar al discapacitado, por experiencia propia, digo que será de desagrado. El niño va a señalar con el dedo, va a querer escaparse para ir al encuentro del tipo de la silla, va a quedarse con miedo o va a pasar horas preguntando el por qué aquella persona está de aquella forma.

En mi caso, cuando soy abordado, busco explicar que quedé en la silla porque no tomé las gotitas (vacuna contra la polio). En general, el niño se queda quietito un tiempo, pensando, y después sonrie, como si dijera: “todo bien, tío!”

Y yo dejo que me empuje un poquito para jugar a las “carreras”, dejo que toque la silla, que se siente en la falda, que apriete las “piernititas”. La interacción es necesaria porque el niño quiere tener seguridad de que aquella persona es realmente igual a él, con algunas diferencias.

Una amiga, la semana pasada, me contó que unos rengos fueron a la escuela de la hija y dieron una charla y que la nena se copó. Que ella conseguió entender las diferencias entre las personas y que, está segura de que la hija aprendió mucho.

Lo que no sirve es forzar una situación. Para ser copado, discapacitado, niño y padres precisan estar dispuestos a interactuar de modo que todos salgan con una sonrisa.

Tengo muchas historias de niños, pero hoy mi tiempo está corriendo demasiado, mi gente. Escribo más adelante.